American Vampire nº3: Guerra Fantasma


    ¡¡¡Condenadamente bueno!!!

    Maldición, que forma tan poco profesional de comenzar una reseña, pero es que no hay otra forma posible de hablar de este cómic. Da igual que no hayas leído los dos tomos anteriores, da igual que no te gusten los vampiros, es lo mismo, este cómic se lee prácticamente sólo y de un tirón.

    Ejem, ejem... Ahora nos contendremos en la medida de lo posible para ser un poquito menos viscerales e intentar aportar algún dato de una forma un poco más objetiva.

    ECC Ediciones nos presenta este tomo en tapa dura cuyo contenido sin duda merece este formato, ya que esta colección fue nominada a los premios Eisner a la mejor serie nueva. Se incluyen también las portadas originales, que no tienen desperdicio y que como se puede ver un poco más abajo, en la numeración original del #13 al #17 forman en conjunto una única y espectacular secuencia.

    El tomo comienza con una historia autoconclusiva de nuestro hasta ahora protagonista, Skinner Sweet, en la que se desvela algún dato de su pasado en el salvaje oeste americano de la mano de Danijel Zezelj, cuyo estilo tan característico ya apenas podemos evitar asociar al género del Western y de los relatos bélicos. Se trata de una historia entretenida y muy bien contada pero que no aporta gran cosa y que no forma parte del arco argumental que conforma el resto de este cómic.


    Refiriéndonos ya al arco argumental "Guerra Fantasma", nos encontramos ante un Scott Snyder que no deja de sorprender al mostrarnos una historia sencilla en su complejidad pero narrada a la perfección, que arrastra al lector y lo sumerge de lleno sin que este pueda hacer nada para evitarlo, aunque no se nos ocurre motivo alguno por el que alguien quisiera hacerlo, todo sea dicho de paso.


    La historia nos situa en el Pacífico, a mediados de la Segunda Guerra Mundial. Henry Preston, que vive cómodamente junto a su esposa, la vampira Pearl, se ve manipulado para participar en una misión que lo llevará a la pequeña isla de Taipan, que está siendo disputada por las fuerzas americanas y el ejército japonés. Para esta misión Preston es incluido en un comando formado por miembros de los Vasallos, que operan de forma encubierta desde dentro de la milicia americana, y son desembarcados en la isla como parte de la fuerza de asalto para la conquista de esta. Al poco de pisar tierra firme, el equipo es consciente de que varios detalles no parecen encajar y acaban viéndose metidos de lleno en una situación tan inesperada como peligrosa. Por si esto fuera poco, Skinner Sweet, que se encuentra al corriente de la misión de desembarco, decide que ya es momento de "intercambiar impresiones" con la pareja de su rebelde progenie Pearl, el humano Preston.


    Los lápices de Albuquerque, que probablemente no sean los ideales para el género de superhéroes, encajan a la perfección con el contexto en el que nos encontramos y ponen de manifiesto la gran facilidad que tiene este dibujante para desenvolverse tanto en los géneros de lo sobrenatural como de las hazañas bélicas. Pese a ser dados a buscar siempre un pero, no hemos sido capaces de sacar ninguno respecto al impecable tandem formado por Snyder y Albuquerque, que realmente bordan esta historia.


   Por si todavía no había quedado del todo claro, consideramos este cómic imprescindible y debería obrar en poder de cualquier aficionado a la lectura gráfica, máxime si le gustan los géneros implicados.


Alberto Glez. Reina

© 2008-2012 ProyectoDC.com - Todas las ilustraciones y personajes son propiedad legal de DC Comics